La genética al servicio de la prevención
Las enfermedades cardiovasculares están directamente relacionadas con hipertensión, diabetes, colesterol elevado y obesidad. En el mundo actual estas enfermedades están creciendo de forma alarmante y cada vez son más las personas que las padecen.
La clave es la prevención
Según la Organización Mundial de la Salud la clave para controlar enfermedades relacionadas con riesgo cardiovascular es la prevención.
Un mejor estilo de vida con cambios en hábitos alimenticios y práctica periódica de ejercicios físicos ayudan a disminuir el riesgo de padecer alguna de estas enfermedades.
¿La herencia es la culpable?
Desde la finalización de la secuencia del genoma humano en el 2003, miles de genes se van descubriendo relacionados con distintas patologías humanas. Así, varios estudios en distintos países sugieren que la predisposición a alguna de las enfermedades cardiovasculares puede estar determinada genéticamente.
En el laboratorio de Biología Celular y Molecular de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo y en conjunto al Programa de Riesgo Cardiovascular de OSEP, se realizó una investigación sobre posibles marcadores genéticos relacionados con riesgo cardiovascular. En 202 afiliados de OSEP, luego de un consentimiento informado, se tomaron datos de los niveles de colesterol, glucemia, presión arterial e índice de masa corporal.
Junto a estos parámetros bioquímicos se realizó un estudio genético a partir de una gota de sangre de cada uno de los individuos ingresados al estudio, y se analizó un gen llamado FABP2. Este gen es expresado únicamente en células del intestino delgado y cumple la función de transportar ácidos grasos.
Estudios previos sugieren que cambios en la secuencia del gen FABP2 producen un aumento en la incorporación de ácidos grasos al organismo. Esta incorporación aumentada podría estar relacionada con la aparición de distintos marcadores de riesgo como diabetes, colesterol elevado y obesidad.
En el Laboratorio
En los 202 afiliados se estudió la posible correlación entre los parámetros bioquímicos analizados y la presencia o no de una alteración en el gen FABP2.
Los resultados arrojados fueron consistentes con trabajos previos de 11 países europeos: no se encontró asociación significativa entre alteraciones en el gen FABP2 y los marcadores bioquímicos. Sin embargo se considera de importancia resaltar que se observó una tendencia aumentada en personas que llevan el cambio en el gen FABP2 a presentar niveles más elevados de colesterol e índice de masa corporal.
La conclusión sugiere que la predisposición hereditaria, en un contexto nutricional rico en grasas (carne vacuna) y pobre en fibras (frutas y verduras), junto con reducidos hábitos de ejercicio físico, muestra una tendencia a aumentar los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares.
Este es el primer trabajo realizado en Argentina relacionando cambios en este gen (FABP2) y posibles marcadores de riesgo cardiovascular.
Los autores de la investigación son Laura C. Gómez, Sebastián M. Real, Luis S. Mayorga y María Roqué del Laboratorio de Biología Celular y Molecular de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo; Marta S. Ojeda de la Facultad de Bioquímica de la Universidad Nacional de San Luis y Sergio Giménez director del Sanatorio Fleming, a cargo, además, del Programa de Riesgo Cardiovascular de OSEP.
Los resultados del estudio serán publicados en la revista científica internacional, BMC Medical Genetics www.biomedcentral.com/bmcmedgenet.