
Toda persona que utiliza la voz en su ámbito laboral, como una herramienta más de trabajo, es un profesional de la voz: docentes, locutores, cantantes, actores, políticos, recepcionistas, entre otros.
Si es docente es importante que tome conciencia de que las alteraciones en la voz o el mal uso de ella, no sólo afecta su capacidad de comunicarse con los demás, sino también el desempeño satisfactorio de su profesión.
Se la define como la alteración de una o de todas las cualidades acústicas de la voz: tono, timbre e intensidad. Se habla de disfonía cuando la voz se escucha con alteraciones: ronca, áspera, entrecortada, soplada.
La disfonía produce un disturbio de la comunicación en el que la voz no logra cumplir plenamente su papel básico de transmisión del mensaje verbal y emocional de un individuo.
Si desempeña su actividad profesional sin una adecuada técnica respiratoria, vocal y/o realiza diariamente un mal uso y abuso de su voz. Está en riesgo vocal, lo que puede ocasionarle la aparición de una disfonía.