
Al igual que las pastillas, las inyecciones contienen hormonas. Tienen el mismo efecto que las pastillas anticonceptivas, y deben ser indicadas por el médico. Se colocan una vez por mes.
Es un pequeño objeto de plástico blando con un delgado hilo de cobre enrollado. Se coloca en el interior de la matriz o útero y evita el ascenso de los espermatozoides. Casi todas las mujeres pueden usarlo. Debe ser colocado por el ginecólogo. Si bien tiene una duración de 5 a 10 años, es necesario controlarlo con el médico 2 veces al año. Es uno de los métodos más seguros para prevenir embarazos.